A partir del 2 de mayo de 2025, entró en vigencia una normativa que exige a las llantas de motocicletas cumplir con estándares nacionales e internacionales, como los establecidos en el Acuerdo de 1958 de la ONU y los Estándares Federales de Seguridad para Vehículos Motorizados.
La medida, respaldada por la resolución 20223040065305 de 2022, aplica a todas las categorías, desde motos de baja cilindrada (L1 y L2) hasta las más grandes (L3 a L5), y busca reducir la siniestralidad vial en un país donde más del 60 % del parque automotor está compuesto por motocicletas.
Este cambio representa una oportunidad para los distribuidores y fabricantes de repuestos que trabajan bajo altos estándares de calidad, reafirmando su compromiso con la seguridad y el cumplimiento normativo.